domingo, 12 de febrero de 2012

COMER EMOCIONALMENTE



Comer emocionalmente significa comer como manera de enfrentarse a las emociones, en lugar de para calmar el hambre.
En general, todos tenemos de vez en cuando esta tendencia cuando comemos de más: algún dulce, algún postre, palomitas o patatas fritas para entretenernos, etc. Pero es cierto que hay personas que tienden a comer emocionalmente con mucha frecuencia, y esto les lleva a problemas de peso y de salud.
No es fácil darse cuenta de cuando uno está comiendo emocionalmente. En general son varias las emociones que intentamos compensar con la comida: tristeza, aburrimiento, ansiedad, estrés.
En nuestra sociedad, existe la tendencia de utilizar el alimento como forma de premiar o castigar los comportamientos de los niños. Esto es algo que hay que evitar, ya que conduce a que los niños puedan asociar los alimentos a determinadas emociones, y a que tiendan a comer emocionalmente en el futuro, con los problemas que esto puede causar.
Una forma de averiguar el tipo de emociones que acompañan a nuestros pequeños atracones o excesos, es la de llevar un registro de la emoción que uno ha sentido antes de comer. Se puede hacer al final del día, como rutina. De esta forma, se aprende a ver las distintas relaciones y se pueden buscar alternativas. Por ejemplo, si observas que sueles comer cuando llegas a casa y estás solo porque te aburres, busca una actividad que hacer en esos casos: como leer, escuchar música, etc. Si comes cuando estás estresado, te ayudaría hacer una meditación de 10 minutos al llegar a casa, o una relajación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario